29 octubre 2011

Una mañana sin número en el calendario.

Una mañana abrirás los ojos y estarás poblada de paz. Tomarás un respiro hondo y no existirá nada más que el presente, no llevarás ninguna carga pesada ni remordimientos, sólo serás tú y la existencia, juntos en la eternidad de un día en el que tu corazón será tan ligero, tan lleno de paz, que volverás a sonreír y esa sonrisa será honesta, por que la vida, a pesar de su innegable imperfección, te parecerá precisa y perfecta, y estarás tan llena de amor que podrás compartirlo con tus seres queridos y con todo aquel que se cruce en tu camino. Y cantarás, y todos en tu casa se sentirán reconfortados con tu alegre presencia. Y yo seré tan feliz al saber que al fin, luego de tanto sobrevivir a la vida, vives con paz en tu corazón. Ya no importará que yo esté muerto, lejano o confundido. Mi corazón también alcanzará, a su manera, la verdadera paz.








24 octubre 2011

Música de Fondo.


01 On Melancholy Hill - Gorillaz
02 Silky Eyes - Puro Instinct
03 Believer - John Maus
04 Amor Fati - Washed Out
05 Bury Us Alive - Starfucker
06 Polish Girl - Neon Indian
07 Slip - Autechre

Imagen: Hiddenmoves

23 octubre 2011

Uxultlontanec


Había una vez, en una región de colinas escarpadas y arboles altos, un brujo llamado Uxultlontanec. Vivía en las montañas y solo se le podía ver en el pueblo los días de luna nueva cuando venía a hacerse con los suministros necesarios para perpetuar su soledad. Cuando andaba, la gente evitaba mirarlo, Uxultlontanec tenía un genio terrible y pobre de aquel en quien descubriera aunque sea equivocadamente una mirada de desprecio u odio debido a su extrema fealdad o a sus actos, con su sola mirada lo convertiría en oruga o en zapo. Y más desdichada aún la mujer que cometiera el pecado de haber nacido hermosa, un conjuro suyo bastaba para que la muchacha se enamorara del horrendo Uxultlontanec y lo siguiera a las montañas. Nadie sabe que sucedía después. Algunos decían que había establecido una ciudad poblada de mujeres hermosas que cumplían sus deseos más perversos, otros que luego de consumar su lujuria las asesinaba a manera de pago a sus demonios.
De su edad no se sabe nada. Los ancianos del pueblo dicen que el siempre existió y que "ni se les ocurra seguirlo cuando regresa a las montañas porque la muerte los atrapará. Ha hecho un pacto con el demonio mayor y si los descubre tras sus pasos morirán de Tomantú" ( La peor de las muertes, el cuerpo se llena de heridas que empiezan a desangrar sin detenerse).
Las personas vivía temerosas de aquel ser grotesco y despreciable, los años pasaban y la oscuridad de la historia y el tiempo mantenían perpetua las costumbres en esa región, los hombres nacían y morían, perpetuando su existencia minúscula pero Uxultlontanec y sus maldades parecían ser eternos como los días y las noches.

Pero un día, por que hasta la eternidad se aburre de la constancia, llegó un hombre al pueblo. Era un hombre extraño, distinto ante los ojos de la gente, era alto, de piel morena, tenía en los brazos unos símbolos tatuados y una mirada poblada de tristeza. Afirmaba llamarse Keb, decía provenir de una tierra lejana cruzando el mar. Había venido en busca de un reino misterioso más del cual había escuchado guardaba un objeto preciado que podía volver a la vida a los muertos. La gente del pueblo escuchaba incrédula el relato de aquel hombre que además afirmaba ser cazador de nubes, un hacedor de lluvia. No podían creer todas las cosas que sucedían fuera de su región, habían vivido durante tanto tiempo aislado de todo a su alrededor que sintieron pena al no poder ayudar a aquel hombre. Le dijeron, "de ese reino fantástico que buscas no sabemos nada, aquí solo encontraras tristeza... Y del único que creemos puede traer de vuelta a la vida a los muertos es el brujo Uxultlontanec pero nadie sabe como encontrarlo y aquel que lo busca morirá. Solo viene al pueblo cuando hay luna nueva" Keb dijo que esperaría al brujo, no tenía miedo a la muerte...





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Imagen: Blacksed





20 octubre 2011

Tres Cuentos





Hace tiempo que tengo en la mesa de noche al lado de mi cama el diario de Ribeyro: "La tentación del fracaso". Voy leyendo sus paginas lentamente, sin apuros. El acercamiento a este escritor, ahora desde el punto de vista del diario personal, me ha remitió a sus cuentos y precisamente a tres de ellos que leí con tremendo placer no hace mucho, cuando el diario La República sacó a la venta ediciones pequeñas de sus cuentos. El primero, "Sólo para fumadores", es un relato de corte personal que aborda el adictivo tema del cigarrillo. En el cuento el narrador va ordenando cronológicamente los hechos de su vida ligados íntimamente al humo del cigarro. El segundo cuento es "Tristes querellas en la vieja quinta", que narra la historia de Memo García y Doña pancha en los días de su vejez, entablándose entre ellos una relación de constantes conflictos y peleas pero que extrañamente los lleva a necesitar el uno del otro, todo en una ciudad que va envejeciendo con ellos. Y por último, "La casa en la playa" es la historia de dos amigos que llegados a cierta edad, cansados de las tensiones y ajetreos de las grandes ciudades, deciden emprender la búsqueda de un lugar en la costa peruana en donde construir una casa de playa, alejada de todo y de todos en donde puedan sentirse en paz y más cerca de ellos mismos.

Creo que aún se pueden encontrar estas pequeñas ediciones en los quioscos de periódicos o en las ferias de libros y representan, por lo menos para mi, una lectura agradable y obligada, de uno de los mejores cuentistas peruanos y con el que yo aprendí a leer.






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15 octubre 2011

Música de fondo.


Bluish - Animal Collective.

10 octubre 2011

Cuando se termina de escribir una novela.

Luego de acabar una de sus primeras novelas Edmundo escribió en su diario:


Una semana después de haber terminado de escribir " Tratado de la creación siniestra" tengo la sensación de haberme convertido en un héroe de la antigüedad, de haber viajado por lugares imposibles, batallando contra monstruos letales, la sensación y las marcas visibles de una vida en contra de un destino adverso e injusto como en los cuentos. Es increíble el poder de la literatura para transformar, por unos breves y fugaces instantes durante el día, a un hombre cargado de problemas y de incertidumbres en un ser casi cercano a un dios. ¿Quien podría imaginar que este delgado y desaliñado hombre tiene en sus manos el destino de una ciudad, que puede acabar con una vida, que puede crearla, que puede inventar lo que le venga en gana? No, nada de eso, ellos ven a un sujeto solitario, con gesto adusto nada fuera de lo común, un pobre imbécil y hasta cierto punto lleno de misterio porque en varias ocasiones he podido notar la mirada impertinente de individuos que se preguntan ¿Que tanto escribe? Quizá alguno de ellos haya llegado a imaginar la razón de mi existencia en esta fugaz y vana acción de escribir. Y ahora que lo pienso ¿de que me sirve la literatura en la vida practica? Me puedo sentir un héroe épico pero eso solo sucede cuando escribo y la vida no solamente es escribir. El resto del tiempo soy un hombre común ¿De que me sirven tantos libros leídos? ¿Por que ...






01 octubre 2011

Diario ( 3 de 3 )

No sé como explicarlo, apenas y he tomado conciencia de lo que acaba de suceder. La he visto, era ella, era Gaby. Sucedió hoy, cuando Josefina y yo regresábamos de visitar la bahía. La reconocí al cruzar la calle Girasoles. En todo momento evité que Josefina se diera cuenta. Inventé el pretexto de la urgente necesidad de unas velas para las noches cuando la electricidad nos abandonaba. Cuando estuvimos a punto de ingresar a la tienda le dije que había olvidado mis anteojos en la banca donde habíamos estado sentados, que me esperara ahí, que no tardaba y me fui en busca de ella. Nunca, desde hacía buen tiempo, me había sentido tan ridículo y pero invadido por una sensación placentera de saber que estaba haciendo lo correcto. Pero no duró mucho, su imagen se me perdió entre la gente, busqué y busque pero ya solo veía rostros desconocidos. Fue desesperante, cruel. Pero también me preguntaba. ¿Que era lo que le iba a decir si la encontraba? ¿Que no había podido olvidarla? ¿Que la casualidad la puso ante mi ese día y que eso significaba mucho? ¿Preguntarle si había sido ella la que apareció en nuestra casa hace tiempo? ¿Detenerla y abrazarla a riesgo de que me no me reconociera? ¿Besarla? Pero todas esas dudas se quedaron inconclusas, no podía encontrarla. No sé cuanto tiempo deambulé por las calles. Derrotado y resignado recordé que había dejado a Josefina en la tienda. Cuando dí di media de regreso al lugar ella estaba detrás de mi mirándome, extrañadisima. Su mirada me dejó frío, sin reacción. Me preguntó que estaba haciendo ahí, caminando como un loco de un lado a otro. Ya no recuerdo que pretexto le inventé, en aquellos momentos solo estaba pensando en Gaby....


Pero la vida es cruel como lo había escrito antes. Porque cuando por fin emprendimos el regreso a casa, al subir al auto,segundos después de haber puesto el motor en marcha la volvía ver entrando en una de las casas. Yo ya no tuve el valor ni el descaro para bajarme del auto e ir tras ella. Seguí manejando. De regresó trataba de perpetuar en mi memoria la casa en donde ella había desaparcido.